imagen decorativa con la silueta de una mano tocando el piano

Clases sesiones pedagógicas de piano

Clases de piano - música y meditación

Aprender a tocar el piano sin partitura, entrando en la profundidad de la música clásica, creando tu propia música con ejercicios fáciles desde el silencio y la meditación.

Normalmente se piensa que la música y en especial la clásica es algo muy complicado y difícil de aprender y por tanto sólo se afronta desde lo mental intelectual.
Cuando hacemos esto el placer estético, el sentimiento, y el amor por lo sonoro desaparecen convirtiéndose en un árido caminar por ejercicios rígidos sin fin y miles de conceptos ligados a la lectoescritura.

Si abordamos la música desde el fenómeno sonoro prestando atención a lo receptivo que hay en nosotros y al sentimiento que esto nos produce nos damos cuenta que somos música y que esa música es gozo. Desde este espacio del ser, tocar el piano es muy fácil y nos encontramos siendo creadores de infinidad de sincronías armónicas que inciden sobre nuestros planos afectivo, emotivo y espiritual, liberando energías que estaban pulsando en nuestro interior sin encontrar una salida por la que expresarse, como un dolor latente que al no tener ni pensamiento ni causa aparente no se puede compartir con el otro.

El hecho de poder expresarlo a través del piano nos conduce a un aprendizaje sin darnos cuenta y directo de este, a la vez que estamos envueltos en el descubrimiento de nuestro propio interior y de un mundo de sensaciones inconscientes que encuentran fácil realización a través de la experiencia artística.
Los conocimientos van llegando poco a poco: la armonía, los conceptos, etc. y según la persona lo necesita.
Por tanto edificamos desde lo básico, desde la persona, llegando poco a poco a lo intelectual, desde el silencio, el respeto y permitiendo que surjan los espacios de inspiración artística, de liberación emocional o de sublimación personal en lo espiritual que lo músico artístico comporta.

Cualquier persona puede aprender de esta forma, tenga nivel profesional, formación de tipo medio o nunca haya tocado ningún instrumento, pues es una oportunidad para que cualquiera plante flores en su propio jardín.